Se recorre.
El recinto abre sus puertas y la energía empieza a circular por cada zona. Deporte en la playa, los primeros talleres en marcha, música de fondo y las barras listas para el día. Empieza cuando quieras, por donde quieras.
La Zona Misión arranca a pleno rendimiento y el circo hace su primera aparición. El ambiente deja de ser de apertura para convertirse en festival de verdad. Mira hacia arriba: algo puede estar pasando justo encima de ti.
El acto de apertura institucional con Toompak como protagonista: percusión construida con objetos reciclados, paseo por el recinto y el pistoletazo de salida oficial al gran día. Una compañía de Madrid que lleva más de veinte años convirtiendo la basura en música.
Llegan las Valkirias a la Zona Playa y el deporte alcanza su punto más emocionante: las finales se disputan, los mejores son reconocidos y la entrega de premios cierra la jornada deportiva junto al agua.
La Zona Music abre sus primeras notas del festival. Música en vivo para acompañar el momento más tranquilo de la tarde, con el Pisuerga de testigo. Un buen momento para quedarse, sentarse y dejarse llevar.
Vuelven los talleres, continúan los pases de circo y la música retoma el pulso. Tres zonas activas al mismo tiempo: tú decides por dónde empezar. Este es el momento en que el festival se convierte en un recorrido de verdad.
El momento perfecto para las familias: un taller para hacer juntos, reír juntos y descubrir algo nuevo. Ideal para los más pequeños y para los adultos que quieren (re)descubrir la curiosidad de los niños que fueron.
Nuevo concierto en la Zona Music mientras el festival gana en intensidad. El sol empieza a bajar, la temperatura también, pero el ambiente hace exactamente lo contrario.
Un pasacalles que te envuelve sin avisar, circo en varios puntos simultáneos del recinto y el ambiente que alcanza su primer pico nocturno. Todo el festival vibra a la vez. Donde estés, algo está pasando cerca de ti.
La programación musical entra en su tramo más potente de la noche. El Pisuerga de fondo, la oscuridad encima y la música tomando el mando absoluto. No hay otro sitio donde estar. Este es el momento que define la noche.
El broche de oro de la jornada. Toompak convierte bidones, tuberías, llantas y objetos reciclados en un espectáculo multidisciplinar de percusión, emoción y energía que ningún asistente olvidará. Para todos: niños, familias y jóvenes. El festival se despide por todo lo alto.
Ninguna actividad coincide con esa combinación de filtros.

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